Alguna vez me habían dicho que no me preocupara por el trabajo porque la carrera de Periodismo tenía muchas salidas profesionales. También me habían dicho que, como todo buen periodista que se precie, acabaría vendiendo La Farola. Y yo, claro está, me lo tomaba a broma.
Pues bien, no ha sido exactamente La Farola. Se trataba de un pequeño folleto informativo, con formato de periódico, sobre el VIH / SIDA en África. Pero todo lo demás es igual: en la puerta de un gran centro comercial, siendo cansino con todo el que pasara a menos de diez metros de mí, pasando frío, poniendo cara de pena, con barba de una semana y, como no, pidiendo dinero por caridad, más concretamente, para financiar proyectos de prevención y lucha contra el VIH / SIDA en África.
Como en casi todos los proyectos personales, profesionales y, como no, humanitarios es necesario planificar, gestionar y evaluar con el fin de lograr un buen rendimiento. Lo que más cuesta es arrancar pero cuando se coge carrerilla es difícil parar.
La primera parte consistía en informarnos sobre esta enfermedad mortal en África: leer muchos textos, ver documentales y alguna que otra película. Fácil e interesante.
En cambio, las cosas cambian cuando te acercas a una persona, a la que previamente has calificado como posible objetivo, para pedirle dinero. Y cuando te ven con la hucha en la mano... hay quien acelera el paso, hay quien comienza a hablar por el móvil, hay quien no te mira a los ojos, hay quien ni siquiera se digna contestarte, hay quien te dice que no te entiende...
Pero parece peor de lo que es porque también encuentras gente maja (quizá 1 de cada 40) que, aunque no te den una corona danesa, se interesan por el tema. Algunos, a pesar de ser estudiantes y no tener mucho dinero, contribuyen con lo que pueden; otros lo que quieren es conversación (sobre todo la gente mayor) y si tienen que soltar algo de dinero a cambio no tienen problema; y los últimos simplemente aportan algo de dinero porque ven que un extranjero está en su país para contribuir posteriormente en África.
Finalmente, la evaluación. Y aquí es cuando compruebas que, aunque uno estaba emocionado porque la hucha no estaba vacía, en todo un día había recaudado la friolera cifra de... (redoble de tambores) unos 10 euros.
Para ser la primera vez, podríamos calificarlo de aceptable. Pero si comparamos los resultados obtenidos, o sea, el dinero recaudado con el resto del equipo (compuesto por algunos de los chavales de 11 años del colegio), el resultado es paupérrimo. Siempre me consolará saber que, entre un chaval con cara (solo la cara) angelical y un piltrafilla desaliñado y con barba de una semana, yo también hubiera elegido al chaval para darle dinero. Bueno, sinceramente, yo habría pasado de largo.
Pero tampoco era mi objetivo conseguir mucho dinero ni me maté en ello. Si tenemos en cuenta que altos cargos de Naciones Unidas y Cruz Roja, por citar solo unos ejemplos, han desviado dinero destinado a donaciones y proyectos a sus cuentas personales, ¿por qué no lo pueden hacer también los responsables de esta campaña con la que he colaborado?
Solamente os pido una cosa. Si a partir de hoy os encontráis (y os encontraréis) con alguien que se acerque a vosotros para pedir que colaboréis en algún proyecto, para pediros dinero, para entrevistaros, para realizar una encuesta... ¡Por favor! ¡No los despreciéis! Podéis decir que no con buenos modales.
Hace unas semanas se colocan de vez en cuando unos tipos también en la puerta delcortinglés vendiendo biblias y, aunque pueda resultar extraño, siempre hay gente (sobre todo gente mayor) interesándose en el tema.
Por cierto, Martos, payo se escribe asín.
Un abrazo.
Lo que no sabemos es que esas personas que se nos acercan son las que, finalmente y a diferencia de nosotros, pueden tener un juicio de valor auténtico sobre cómo somos en realidad.
Lo de los abuelos no es de extrañar. Ya he dicho que solamente quieren conversación. Lo de pasarse horas viendo como trabajan en la obra está bien para relacionarse con otras personas mayores (es una especie de imserso al aire libre), pero necesitan más. Necesitan contar sus batallitas a gente con menos experiencia. Y ahí es cuando entran en acción los vendedores de biblias.
Ya sé que payo se escribe asín, no sé a cuento de qué viene (xdd).
Trinitrotolueno.- Muchas gracias por explicarle a Sego (¿acaso le conoces para llamarle Paco?) el significado de pallo. Todavía queda gente que sabe leer entre líneas. Pero para que no haya más confusiones, voy a ponerlo correctamente.